
DIARIO DE UN ESCRITOR. Dane Vera.




Olía a fresa madura es uno de mis relatos más leídos. Tiene segunda y tercera parte ya escritas, pero durante tiempo no supe si debía convertirlo en un libro o dejarlo crecer como una saga de relatos.
El relato me da algo que valoro mucho: inmediatez. Cada texto publicado es una pieza cerrada, un paso adelante. Aunque desde fuera el relato no tenga demasiado prestigio, para mí sí lo tiene.
La opción lógica habría sido convertirlo en libro. La atmósfera está creada y sé cómo empezarlo. Pero no es la opción que más me mueve.
Lo que realmente me motiva es hacer de Olía a fresa madura mi primera saga de relatos. Seguir escribiéndolo sin prisas. Así que ya está decidido.
Pronto se publicarán la segunda y la tercera parte. Y entre los huecos que dejen otros textos, empezará la cuarta… y las que vengan después.
Febrero 2026
Diario de un escritor #10:
Una decisión difícil.



Cuando pasan las horas y sigo desaparecido de las redes sociales, aparece siempre una sensación de incumplimiento, como si estuviese obligado a mostrar algo cada poco tiempo.
He pensado bastante en ello y he llegado a una conclusión: al ver la continua sobreexposición de otros, terminé confundiéndome, creyendo que mis publicaciones eran insuficientes.
Tras analizarlo con más calma, la idea es clara.
A mí lo que me gusta es escribir.
Es cierto que, si alguien quiere tener un éxito relativo, debe moverse, presentarse, publicitarse, tratar de gustar. Pero todo eso consume tiempo y energía que luego ya no están disponibles para escribir.
El dilema, en el fondo, es sencillo: escribir más o exponerse más. En mi situación, la respuesta no ofrece dudas.
Escribir.
Por eso, sacrificar algo de crecimiento a cambio de satisfacción me parece no solo razonable, sino una excelente idea.
Febrero 2026.
Diario de un escritor #9:
Elegir escribir.

Se dice que no eres nadie hasta que aparecen. Supongo que debería darme la enhorabuena.
Comentarios fuera de lugar, desprecio inmediato, opiniones formadas sin leer una sola línea. Me ha producido más extrañeza que enfado. Incluso curiosidad.
No me importa. O, al menos, no lo suficiente como para detener nada.
Sigo escribiendo para mí. La diferencia es que ahora lo comparto. Y eso tiene consecuencias.
La obra sigue. Lo demás es humo.
Enero 2026
Diario de un escritor #8:
Mis primeros haters.

Tras los continuos retrasos en la publicación del libro, intento quedarme con la parte positiva. La comunidad sigue creciendo y eso, objetivamente, me coloca en un lugar mejor para cuando llegue el lanzamiento.
No lo compensa todo, pero ayuda.
El bloqueo empieza a disiparse. No ha desaparecido, pero ya no manda. El teclado pide un relato antes de volver al libro, y he decidido escucharlo. Esta madrugada, cuando suene el silencio y tenga el café delante, empezaré ese texto sin pensar si sirve o no para algo más.
Enero 2026
Diario de un escritor #7:
Cuando el bloqueo deja de mandar.

Diario de un escritor #6: bloqueo creativo y síndrome de la página en blanco.
No es la primera vez que aparece, ni será la última. Llevo una semana atascado con mi cuarto libro. Normalmente escribo sin un plan establecido, y eso facilita la aparición del síndrome de la página en blanco.
En los últimos días he intentado crear un nuevo relato para despejarme del libro, para terminar al menos algo. Pero ningún comienzo me huele a fresco. Abandono siempre a las pocas frases.
Esta entrada de diario es lo primero que escribo esta semana. Me reafirma en la idea de que fue una buena decisión crearlo. Aun sabiendo que poca gente leerá esto, es, sobre todo, una forma de hablarme a mí mismo.
Nada más cerrar esta entrada, abriré de nuevo el texto y lo volveré a intentar.
Enero 2026

La subida de seguidores empieza a presionarme un poco a la hora de publicar. No es una presión desagradable, pero existe. Al mismo tiempo, es innegable que tener más visibilidad resulta estimulante. La recepción de los relatos está siendo buena, y eso anima.
Ahora llega un momento distinto: el del libro.
Un punto más delicado, más expuesto. Y aun así, mirándolo con perspectiva, estoy satisfecho.
No he encontrado todavía un género favorito. Tampoco lo estoy buscando. Lo que sí se repite, de forma evidente, es la interioridad. Está en todos los textos, independientemente del género o de la etiqueta que tengan después.
Quizá el género venga más adelante.
O quizá no venga nunca, y no pase nada.
Diciembre 2025
Diario de un escritor #5.

El salón ofrecía soledad. Eran las 2:40 de la madrugada. Me asomé por la ventana y observé el asfalto bañado por el frío; el ambiente era denso y la niebla se escurría por algunos rincones. El calor de la casa me acariciaba con una calma engañosa: tranquila, pero incapaz de ofrecer descanso.
Desde el televisor llegaban palabras de extraños, susurros sin eco que solo llenaban vacío. Frente a mí, un teclado inmóvil, en modo espera.
Tenía entre las manos un diario marcado por el transcurso del tiempo. En él, textos antiguos: frases subrayadas, líneas que en algún momento fueron importantes y que ahora no todas lo parecían. Las leía despacio, juzgando si alguna merecía ser rescatada, imaginándolas en otro lugar, frente a un público distinto. Me detuve. Una frase hablaba de volver a uno mismo.
Al leerla, la escupí. No quería volver a ningún tiempo pasado; estaba tratando de reinventarme, no de buscar un yo anterior.
El tiempo se deslizaba lento. Pensé en escribir algo bello, algo mío. Algo que quedara suspendido en el ambiente y calmara esa ansia de éxito interno. Las teclas comenzaron a bailar. No necesitaba terminar nada; solo convertir la idea en algo tangible, que un nuevo día, con más energía, pudiera continuar.
Regresé al escritorio y escribí otra frase. No buscaba impresionar ni impresionarme. Acepté que no hacía falta una frase brillante para que el conjunto lo fuera para mí.
El texto se fue encauzando hacia su final, y escribí la última frase.
Minutos escondidos de un autor.
Diciembre 2025
Diario de un escritor #4: minutos escondidos de un autor.

El libro sigue esperando su momento. Ha pasado por demasiadas manos y lo que debía publicarse el pasado noviembre terminó desplazándose. Ahora apunta a febrero. No es agradable. Resulta frustrante tener tres libros escritos y ver cómo el primero se retrasa tanto.
También ha sido un aprendizaje. Uno necesario, sobre tiempos, decisiones y control. De cara a los dos libros que vendrán después, muchas cosas no se repetirán.
Todavía no he anunciado el título. Enero será el mes para hacerlo: título, portada y fecha definitiva. Cuando todo esté en su sitio. No antes.
Dane Vera. Diciembre 2025
Diario de un escritor #3.

Diario de un escritor #2.
Transcurre una noche fría. Añado un punto final a mi último relato, aunque no es un final exacto: doy un último repaso, hago alguna mejora y lo publico.
Podría ser mejor con una lectura más y algún ajuste extra, pero algo en mi forma de ser evita ese paso y lo suelta sabiendo que puede mejorarlo. Lo cierto es que cualquier texto es mejorable con una lectura más, así que supongo que le pasará a mucha gente.
Queda preparar la portada, anunciarlo en redes y publicarlo en la web.
Cada relato crea en mí un recuerdo y le doy un valor importante. Evidentemente, no es comparable a mis libros, pero los valoro a todos. Me recuerdo nervioso mientras escribía El destino disfrazado; fue de los pocos en los que sabía el final antes de escribirlo. Recuerdo el final de Olía a fresa madura; me emocionó la circularidad de la última frase. Recuerdo con cariño El último servicio; me pareció entrañable, evocando momentos familiares, y ese final que a cada persona le deja un eco distinto.
Y recuerdo las partes dos y tres de Olía a fresa madura: la segunda me pareció una idea increíble y la tercera provocó la decisión de dejarlas inéditas y convertirlo todo en un libro completo en el futuro, teniendo ya la idea y la base escrita.
Y dejo ya de recordar.
Solo han sido unas reflexiones que ahora quedan escritas en este diario.
Dane Vera. Diciembre 2025

Diario de un escritor #1.
Empieza el año y mis convicciones siguen siendo las mismas. También mis dudas.
Es el momento de promocionar mi primer libro de desarrollo personal, mientras escribo una novela de ficción y sigo publicando relatos.
Vuelve la pregunta de siempre: lo difícil que es construir una imagen clara de autor cuando escribo en más de un registro.
Esta diversidad complica las cosas por fuera, pero es lo que he creado y lo que tengo que defender.
Sé que crecer sin una marca clara es más difícil.
También sé que crecer no es el único objetivo.
El mío es construir una obra que, dentro de unos años, me haga sentir orgulloso y saber que escribí lo que necesitaba en cada momento.
Y por ahora, eso me basta.
Dane Vera. Diciembre 2025

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